15 de mayo de 2007
historias en el médico
A qué horas más raras te citan para el médico... Y qué poco sentido tiene, porque citan a una persona cada 2 minutos como si ese fuera el tiempo que te van a dedicar... que menos mal que no es así. No hay más que ver que yo tenía hora a las 16.15 y he entrado a las 17.15. Que está bien que no te vengan con prisas pero, vamos, tampoco es eso, digo yo. Que citen cuatro pacientes a la hora, que es lo que tendría que ser para estar todos contentos.
En fin, que como yo ya me conocía estos retrasos, me he llevado un librico sobre Velázquez para entretenerme e ilustrarme durante la espera. Y en esas que estaba yo tan tranquilamente leyéndome el libro (a pesar de mi tortícolis, que por eso estaba allí) cuando ha llegado una señora, menudica ella, y se ha sentado a mi lado.
Yo pasaba las páginas, ilustradas con bellas obras del pintor, y la señora me miraba de reojo. Que si La fragua de Vulcano, y la señora me miraba. Que si el retrato equestre de Felipe IV, y la señora, que volvía a mirarme. Yo creía que estaba interesada en el libro, como cuando en el autobús los que van de pie leen el periódico del que va sentado, pero esa hipótesis se ha esfumado cuando la señora, de repente, se ha levantado para cambiarse de sitio. Su nueva ubicación era el único asiento que quedaba libre en la pared de enfrente, completamente opuesto al mío.
Lo primero que he pensado, he de confesarlo, es que igual resultaba que yo olía mal. Y no me neguéis que eso es algo que todos habriais pensado en mi situación. Yo estaba convencida de que no era así, pero ha sido el primer motivo que ha venido a mi mente. Una vez descartado tras una inspiración profunda pero disimulada, he pensado que quizá quien olía era el señor de al lado. La inspiración había dado como resultado la constancia de algún ligero efluvio oloroso propio del calor procedente de su persona, pero no tan insoportable en mi opinión como para cambiarse de asiento. Al menos yo no lo había notado hasta ese momento, y había sido necesaria, como digo, una profunda inspiración.
Descartado el tema oloroso, he pensado que quizá la señora, maniática, prefería sentarse de cara a la entrada (yo estaba de espaldas) O que quizá prefería tener más luz (mi fila de asientos no caía exactamente bajo el fluorescente) Ahí estaba yo dándole vueltas al asunto cuando oigo que la señora comenta en voz alta con sus nuevos compañeros de asiento: "Yo es que con la pintura no puedo".
Ya nos había dejado a todos intrigados con su cambio de lugar (aunque probablemente todo el mundo hubiera asumido simplemente que yo olía mal) , pero ese comentario fue lo que nos faltaba para no entender nada. Por lo menos a mí. "¿Que no puede con la pintura?"- pensaba- "No me jodas que se ha cambiado de sitio porque estoy leyendo un libro de Velázquez..."
"Yo es que no puedo con la pintura, de verdad" - repetía mientras echaba miradas a mi libro. "Y mi madre, tampoco. Pero de siempre, además. Nos ha pasado de toda la vida". Las personas allí sentadas miraban alternativamente a la señora, al libro y a mí. Dos jóvenes sentadas junto a la señora se giraban dándole la espalda mientras intentaban contener la risa. Mi cara debía de ser un poema.
"Me pasa igual con los periódicos. No los puedo ni leer. Es abrirlos y no aguantar del olor". - decía la buena mujer. Ah... ya iba yo entendiendo algo... "No puedo con el olor a pintura, es que no puedo" - se explicaba.
Buf, menuda tranquilidad. Con lo que no podía la señora era con el olor a tinta (o a pintura), no con la pintura en general, y menos, supongo, con Velázquez.
- Si me lo hubiera dicho, habría cerrado el libro y ya estaba-. le he dicho. Aunque yo no notaba el olor a pintura por ninguna parte. Quizá mínimamente...
- No, da igual, maja, no te preocupes. Ya has visto que me he cambiado de sitio y arreglado.
- Pues yo no huelo nada desde aquí-. ha informado una señora sentada junto a la primera.
- Y sin embargo yo, ya ve. Me he tenido que cambiar de lo mala que me estaba poniendo. Mientras no llegue el olor hasta aquí... Sigue, sigue leyendo tranquila.
Eso ya ha estado más difícil porque, una vez que le ha dado a la señora por comenzar a charrar, no ha parado. Que si con lo menuda que era (no mediría más de 1,40) había llegado a pesar 60 kilos, que si cuando se casó pesaba 33, que si formaba parte de un grupo jotero en el que ella era cantadora y bailadora, aunque con esos pies que llevaba ahora ya no podía casi bailar... en fin, cosas de su vida. Yo, como estaba a una distancia considerable de la buena mujer y, a pesar de que de vez en cuando me buscaba con la mirada, he conseguido centrarme en la pintura de Velázquez y su persona. Y, eso sí, contenta de no oler mal.
13 de mayo de 2007
vigésimos
Ha ganado Serbia, seguida de Ucrania y Rusia... uy, qué cosas. Va a ser que todos los países vecinos del bloque del este se votan entre sí...
Aunque quizá simplemente es casualidad y yo soy una mal pensada...
Veamos: ¿quién ha dado 12 puntos a Serbia?
Montenegro, Croacia, Eslovenia y Macedonia.
Pues resulta que no va a ser casualidad.
Y además me parece que no es la primera vez que pasa... creo que últimamente siempre se reparten los votos entre ellos. Así que este festival se va a convertir en un cachondeo. Este año gana Serbia, al que viene ganará Ucrania, o Macedonia, o Rusia...
Otro dato significativo: los últimos han sido Francia, Reino Unido e Irlanda.
Esto me suena a que en Europa mandaremos algunos más que otros pero en Eurovisión... para rato nos van a dar el gusto.
El Festival de Eurovisión, por mucho que no se quiera, sigue teniendo un ligero matiz político. Y vencer en él, aunque sea a través de una canción, no deja de ser una victoria.
11 de mayo de 2007
el festival de anglocanción
Lo que motivó mi indignación no fue que el 90% de las canciones fueran popfestivaleras, armadas sobre un ritmillo pegadizo basado en el chuntichunti y con un estribillo repetitivo hasta la saciedad inspirado en la más básica de las melodías componibles con Mi primer organillo, sino que la gran mayoría estaban cantadas en inglés. Hasta los suizos, que pueden elegir entre el francés, el italiano y el alemán, cantaron en inglés. Que más que el Festival de Eurovisión parece el festival de Anglocanción. Y eso que los angloparlantes no son mayoría en Europa, que sepa yo. Pero, claro, no nos van a hacer cantar en alemán, que creo que son los que ganan. Porque mira que las canciones cantadas en alemán suenan mal...
Entre la oferta, sin embargo, había cosas raras como los letones cantando en italiano, la chipriota cantando en francés (supongo que para no darles el gusto ni a griegos ni a turcos) o unos punkarras andorranos que cantaban en español, catalán o similar. Vamos, que la cosa, al parecer, estaba en que nadie cantara en su idioma (aunque desconozco cual es el idioma oficial de Andorra... ¿el francés?) Excepto los británicos e irlandeses, claro, que, aunque no tuve el gusto de verlos, supongo que cantarían en inglés. Faltaría más. Ah, y nosotros, los españoles, que pese a haber metido como estribillo y en el título ese híbrido latisajón que es I love you mi vida, cantamos en español.
La canción que nos representa juega con rimas tan innovadoras como amor-pasión, entre otras, y aporta un estribillo profundo que consiste básicamente en repetir Iloveyoumivida-uh-eh-oh.
Algo grande, vamos. Al nivel de Eres tú o incluso más. Hasta Bandido era mejor. Qué digo Bandido, hasta Made in Spain era mejor. Me atrevería a remontarme incluso al Quién maneja mi barca-quién, pero eso creo que es un hito insuperable.
Y yo me pregunto: ¿por qué han dejado de presentarse, ya no digo canciones buenas, canciones decentes a Eurovisión? ¿Por qué suenan prácticamente todas mal y prácticamente todas igual?
¿Para qué coño sirve el Festival de Eurovisión? ¿Por qué Nash ahora es D'Nash? ¿Quizá por lo mismo que Tamara pasó a ser Yurena?
Ahora sólo falta que mañana ganemos...
9 de mayo de 2007
el baile español
Sin embargo, es difícil que, tras ver un espectáculo de este tipo, y a poco que te guste el baile, no se te pase esa idea por la cabeza varias veces durante los diez primeros minutos posteriores a la bajada del telón. "Nos tendríamos que apuntar a clases de baile español"-comentas así por lo bajini entre los amigos asistentes, a ver si alguno te sigue el hilo. Pero enseguida vuelves a la realidad de tus circunstancias. Sucede como cuando ves Roland Garros en la tele, que te entran unas ganas tremendas de ponerte a dar raquetazos pensando que, en cuanto cojas la raqueta, vas a soltar drives como los de Nadal.
Además de darme ganas de taconear, el espectáculo me gustó mucho. Aunque la primera línea del programa, en la que se explicaba de qué iba la cosa, no ayudaba demasiado a crear expectación: "Este espectáculo carece de cualquier línea argumental", decía más o menos. Y tenía razón; no se contaba una historia, pero ni falta que hacía. Baile, cante, música. Un cuerpo de baile, dos bailaores invitados y la estrella de la compañía, Sara Baras. Palíndromo.
Me emocionó en ocasiones, me impresionó en otras. Qué arte con los pies, y qué arte con las manos.
Y también hizo que vinieran a mi cabeza unas cuantas dudas existenciales de estas absurdas que sirven para pasar el rato pero, casi nunca, para facilitarnos la existencia si se resuelven.
Por ejemplo:
¿Un calvo puede ser bailaor de flamenco?
Guitarrista está claro que sí, que la Baras lleva a dos, pero bailaor... Antonio Canales tiene pelo... Joaquín Cortés, también... Antonio Gades lo tenía... Farruquito... Rafael Amargo... hasta Ernesto Neyra tiene pelo. Aunque ese no sé si vale porque lo que no está claro es que sea bailaor.
Desde luego, los dos bailaores invitados de la Baras tenían pelo, y los miembros masculinos del cuerpo de baile, también. Y no sólo eso, sino que lo tenían largo, además. Greñas, que se dice.
Y hacían con su pelo mojado-engominado así, zis, zas, de un lado a otro entre contorneo y contorneo.
Porque no vale con tener pelo: además hay que llevarlo largo. Y aquí es donde entra la segunda duda:
¿Se puede tener el pelo rizado (no ondulado) y ser bailaor de flamenco?
Pues sí. Al menos, en la compañía de Sara Baras. Aunque también es verdad que la genética había obsequiado al bailaor en cuestión con rizo de este prieto (pelopolla, para entendernos), alejándole de ese modo de los caminos del Heavy Rock. Eso sí, no es lo mismo el zis, zas de la cabellera lisa o ondulada que la de pelopolla: la primera se mueve ligera, anárquica, ondulante; la segunda se mueve en plan cola de castor, toda de una vez y de arriba a abajo. Plof-tacatá-plof-plof-ele...
La tercera duda; ¿cuántos trajes iguales tiene esta gente? ¿O en cada espectáculo llevan un modelo distinto? Porque anda que no sudan ni nada. ¿Acaso la compañía tiene un servicio de limpieza tan eficiente que le tiene limpios y planchados todos los trajes de una función a otra?
¿Se hacen los zapatos a medida?
¿O se colocan algo dentro para que no les baile el pie, por contradictorio que parezca, y no les hagan rozaduras?
¿Por qué nunca antes me había hecho estas preguntas?
¿Habrá alguien más en el mundo o, al menos, entre los espectadores de la representación, que estén perdiendo el tiempo como yo pensando en estas tonterías?
29 de abril de 2007
la media mierda
Que por pisar media mierda acertaría siete en la quiniela.
Pues bien, he acertado 7 en una columna y 8 en la otra.
Me pongo las gafotas de secretaria del 1,2,3 y calculo:
Si 15 resultados corresponden a una mierda entera...
15 entre dos... a 7,5.
Ésto es, entre 7 y 8.
Vamos, lo que toca por pisar media mierda.
28 de abril de 2007
31
Me ha felicitado mucha gente. Los más cercanos me han llamado básicamente vieja, mientras que aquellos con los que tengo menos confianza me han dicho que no los aparento. ¿A quién creer?
Por lógica, a los que no se ven sometidos al bienquedar, es decir, a los primeros. El resultado de esta decisión sería asumir que con 31 años soy una vieja pero, gracias a la capacidad de autoengaño del ser humano, y teniendo en cuenta que quienes me han dicho que soy una vieja son principalmente los amigotes, lo más autocomplaciente es creer que lo dicen por joder y que, en realidad, no los aparento.
También está la opción de quedarme con lo que me ha dicho mi tío José Luis, que básicamente me ha dado la bienvenida a la edad adulta remarcando que hasta los 30 uno no es adulto sino gilipollas.
Teniendo en cuenta que la decisión está entre pensar que hoy soy adulta pero ayer era gilipollas o que tengo 31 años pero no los aparento, va a ser que me quedo con lo segundo. Principalmente porque quedarme con la idea de que hoy tengo 31 años, soy una vieja y ayer era gilipollas no me atrae lo más mínimo.
Para colmo de males, además de ser vieja, llueve. Mucho.
Esta mañana he ido a por el postre y el pan y me ha caído todo el agua encima. Y he pisado media mierda, lo que tendría que haberme proporcionado, al menos, media suerte. Mañana revisaré la quiniela que he hecho, que una aún sigue creyendo en la fortuna como regalo de cumpleaños. Aunque, si media mierda equivale a media suerte, seguramente habré acertado 7.
Alegríaaaaaaaaa.
18 de abril de 2007
la crisis de los 30
30 es un número redondo, un número tipo "de aquí no paso que ya he llegado" Es algo así como sacar un 10. No puedes sacar más, es el tope, de ahí no se puede pasar. Pero se pasa, ay, si se pasa...
Para remediar algo la cosa me he cortado el pelo a lo Kiki de Montparnasse, que dicen que me hace más joven. Qué triste buscar con 30 años que algo te haga más joven. Espero que ésto no se convierta con los años en buscarme un tinte de pelo más claro, una ropa más colorida o un hombre veinte años menor. Que yo sepa, no hay nada fisiológico que motive perder la dignidad con la llegada de las arrugas. Al menos la dignidad que se crea uno mismo, que hay quien se la crea con tinte platino y blusones fucsias desde antes de cualquier crisis de edad.
Podría haberme ido de compras, que es lo que las mujeres solemos hacer cuando nos ataca algún disgusto absurdo, pero en mi caso siempre ha sido peor ese remedio que la enfermedad. Volvía a casa con las manos vacías y la constancia de estar gorda. Intentar meterse consecutivamente en tres pantalones y cuatro camisetas en las que no cabes no es lo mejor para alegrarse una el día; conseguir meterse finalmente en un pantalón y descubir que es de la talla 44 te deja ya para el arrastre. Vamos, te hace desear el disgusto absurdo primigenio frente al disgustazo horrible que llevas encima suma del primigenio y la tarde de compras.
¿Por qué sufriremos tanto las mujeres con estas tontadas, me pregunto yo? Creo que si me pongo a pensar fríamente en una respuesta convincente me voy a deprimir aún más, así que mejor le dejo ese trabajo a los hombres.
29 de marzo de 2007
seis euros en pies
La joven preguntaba a la farmaceútica por las instrucciones de uso de un espray para el olor de pies que, al parecer, acababa de adquirir.
- Entonces, ¿me lo doy en los pies y ya está?
- Sí, pulverizas bien sobre el pie.
- Y dice que éste es más fuerte que el otro, ¿no?
- Bueno, es más cómodo que el de polvos.
Al estar hablando de pies y de un espray para combatir su olor, la mirada se me ha ido a los pies de la muchacha. Llevaba unos zapatos de suela de goma de aspecto bastante humilde que, efectivamente, no tenían pinta de dejar transpirar muy bien al pie que llevaran dentro. En ese momento he pensado en lo absurdo que resultaba que una chica así, que por el aspecto no parecía disponer de muchos recursos económicos, tuviera que comprarse unos zapatos malos y baratos y, seguidamente, un espray que cuesta casi seis euros para contrarestar sus efectos.
Después de pagar, la joven ha abandonado la tienda con su espray dentro de una bolsita de esas minúsculas y flojas de farmacia que luego no sirven para nada, y yo he ocupado su lugar en el mostrador. Inmediatamente he notado el olor. No era un olor a pies. Era un olor a no haberse cambiado de ropa en bastante tiempo. He llegado a la conclusión de que la culpa no era de los zapatos o, al menos, no toda. Aunque quizá el olor que estos camuflaban era aún peor. Lo que estaba claro es que la joven hubiera ganado más gastándose los seis euros en jabón. Y mi nariz, también.
26 de marzo de 2007
cambio radical
Ayer me encontré con este programa durante unos minutos y me indignó lo que vi. Una mujer de unos treinta y tantos años, casada y con dos hijos pequeños, había acudido al programa porque vivía acomplejada por su nariz.
En las fotos del "antes", no me pareció una mujer que necesitase un cambio radical. Su nariz era un poco aguileña, sí, pero tampoco exagerada, y su cuerpo no era esbelto pero tampoco obeso. Quizá le sobrasen cinco o seis kilos, pero siendo una mujer que ha dado a luz dos veces no me parece algo por lo que llevarse las manos a la cabeza.
Esta mujer acudió al programa por su nariz pero, ya que se ponían, le arreglaron también los dientes, los pómulos, le realizaron una liposucción, aumentaron el tamaño de sus senos, la depilaron con láser y le pagaron un viaje a Nueva York con toda su familia para que disfrutara de su cambio radical.
Yo creo que si una mujer así (quiero decir, sin un cuerpo realmente deforme ni un rostro de asustar) no se acepta a sí misma es principalmente por un problema psicológico, y eso es lo que habría que tratar de solucionar, no una nariz un poco aguileña o unas cartucheras. Con este tipo de acciones lo único que se consigue es crear la necesidad en la gente de tener que cambiar su cuerpo y su cara en el momento en el que no cumplan mínimamente con los cánones estéticos. Anda que no hay gente por el mundo con algunos kilos por encima de su peso ideal y una nariz no perfecta que vive la mar de feliz y sabe sacarse partido igualmente.
Después de ver todo eso, lo que sinceramente creo que necesita un cambio radical es nuestra sociedad. Que a esa mujer se le cree la necesidad de tener que hacerse la cirugía estética como solución a todos sus problemas en lugar de animarla a cuidarse un poco más, a prestarse un poco más de atención a sí misma y buscar que los demás se la presten también, me parece de un sadísmo y una frivolidad aterradoras.
Que una cadena de televisión camufle publicidad explícita de todas las técnicas y posibilidades de la cirugía estética en una supuesta obra benéfica y altruísta que solucionará la vida a una pobre mujer cuya máxima desgracia aparente es tener una nariz aguileña (no es una solterona que vive encerrada en su casa sin contacto con la humanidad debido a sus complejos), me parece un retroceso en lo que las personas debemos llegar a ser gracias a nuestro don del intelecto.
Sin embargo, hay algo que me jodió mucho más que todo esto, y fue ver a la hija de la señora, que tendría unos 7 años, observando a su mamá entre lágrimas (no sé si de miedo o de alegría) con su nuevo look. Yo soy una persona adulta y con criterio capaz de reflexionar y obtener una opinión crítica y propia de lo que vi. Pero, ¿qué pasará con esa niña y con el resto de niñas (y niños) que ayer vieron lo mismo que yo vi? ¿Qué pasará con esa niña si con 16 ó 17 años resulta que ha heredado la nariz de su madre? ¿También considerará la rinoplastia como la única opción?
25 de marzo de 2007
la planta tillandsie
¡¡¡¡¡¡¡Que la supuesta planta estaba pegada con silicona a la piedra!!!!!!!
Como pa' no morirse. Aunque ya ha aguantado el matojo, ya. Lo he debido de cuidar de puta madre para que me haya durado casi dos meses, ese consuelo me queda. Pero la cara de idiota que se me ha puesto no me la quita nadie.
Aquí van las fotos de la planta-tilland-timo:
24 de marzo de 2007
mi primer examen en La Sapienza

Lo que os voy a contar es más informe que anécdota, y es largo, pero es relato real de cómo funcionan los exámenes en este país surrealista. Así que, si tenéis curiosidad, lo leeis.
Empieza la historia:
Pues en esto que dan las ocho en punto de la mañana, las ocho y dos minutos y las ocho y cinco en los tres despertadores que me puse anoche para asegurarme de que no me quedaba dormida. Que conozco mis "sólocincominutitosmás" y no estamos para arriesgar.
Y ahí sigue.
Me lavo, me visto, desayuno y me piro. Autobús, arf arf. Llegué. Menos cinco.
Entro en el departamento de Historia del Arte. Cien personas o más esperando en un pasillo.
- Hola, ¿esperas para el examen del Impresionismo de la Bordini? (aquí se pone el "la" delante del nombre de manera oficial)
Para variar.
En esto que aparece un profesor por allí. El Zambianchi.
- ¿Alguno está para mi examen?
Risas nerviosas.
- ¿No hay nadie para mi examen?
Silencio sepulcral y nuevo encogimiento de hombros del profesor, que acto seguido desaparece dentro de una de las aulas.
Dios mío, ¿¿¿estamos todos para la Bordini??? Y yo soy el número 38 del módulo del Impresionismo, que aparte está el otro. Las uvicas me van a dar.
- A ver, para el examen de la Bordiniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Llega el conserje salvador. Cientos de manos alzadas.
¿¿¿Tengo que entender con ésto que vamos a hacer todos juntitos el examen oral???
Una organización nefasta. De momento, el examen empezaba a las 9 y son las 9.20. Y la Bordini sin venir. Seguro que ha desayunado leyéndose el periódico y limándose las uñas mientras yo me atragantaba con el tazón de leche.
Entra una rubia teñida con una cazadora rosa fucsia y los pelos de loca tipo muñeco diabólico. Le da dos besos al Zambianchi, que pasa de la alumna que está haciendo el examen y se pone a conversar con la tipa. Ole.
Las 9.30.
La última que ha entrado, llamémosla la Lux porque creo que es la Lux, saca la lista de los apuntados al examen (porque hay que apuntarse días antes en una lista harapienta) y comienza a leer nombre por nombre.
La Lux llama al primero de la lista. Un mozalbete se levanta y se acerca hasta la mesa. Se sienta frente a la Lux y allá que vamos. Y el Zambianchi, mientras tanto, haciendo sus examenes en la otra punta de la mesa.Tenemos dos profesores y dos alumnos, cuatro personas hablando a la vez. Más los susurros de la sala. Empezad a llevar la cuenta.
Y en esto que aparece por allí una modernita tipo A que le pregunta a la que tengo al lado si éste es el examen de la Bordini y que cómo funciona la cosa. Acento inconfundible.
- ¿Eres española? le digo yo en perfecto castellano.
Se sienta detrás mío. Al momento vuelve a acercarse.
- Oye, te has estudiado este libro, ¿no? - me dice mientras me enseña unas fotocopias encuadernadas que muestran en primera página un título a tamaño 30 lo menos que dice "La Técnica Impresionista"
Vuelvo a leer el título por si acá. "LA-TÉC-NI-CA-IM-PRE-SIO-NIS-TA"
- No, no es. ¿Pero tú haces el módulo de Técnicas artísticas o el del Impresionismo?
Unas 300 páginas de manera resumida. Alrededor de 50 años de historia artística. La vida y la obra de más de una decena de artistas y un centenar de cuadros...
La Bordini vuelve del café. Se sienta y llama al siguente de la lista. No parece con ganas de ir muy deprisa y yo tengo el número 38. Yo creo que me da tiempo.
- Claro. Vamos fuera - le digo a la chica, estudiante de Historia del Arte en la Universidad de Salamanca, para más señas.
En fin, ha pasado ya un buen rato. Será mejor que entremos y que te sirva de algo lo que te he contado.
Nos sentamos de nuevo en primera fila. Y el tipo que tengo al lado es muy raro... y suda mucho.
- Pues, hombre, llevar barba, llevaba. Pero es que en el siglo XIX prácticamente todos llevan barba.... De todas formas, no creo que te pregunten eso...
Parece que se tranquiliza un poco. Aunque a cualquiera que termina el examen lo somete al tercer grado antes de permitirle salir.
Pasa el tiempo. Mi turno se va acercando y yo, después de estudiar detenidamente a los profesores, quiero que me toque la Lux.
Y la pobre chica que mira a un lado y a otro y, como no hay ninguna papelera cerca, al final se la mete en el bolso.
Tizio...
Caio... (lo equivalente en italiano a Fulano y Mengano, vamos)
No responde ninguno. Deben de estar muertos en sus sillas o jubilados y en Benidorm.
Sempronio...
Uf. Zutano sí que está. Menos mal.
La Lux termina y coge la lista.
Allá que voy.
El paisaje y la figura humana en los impresionistas.
Y me lanzo a hablar y la Lux me frena y cambia de tema.
La Academia y el Salón.
Y me jode porque no me deja contar todo lo que le podría contar, pero sobre ésto también puedo contarle mogollón de cosas... Y me vuelve a cambiar de tema.
Los pasteles de Degas.
Aquí fallo en que no sé respoderle a quien inspira a Degas para utilizar el pastel. Cachis.
Terminamos con Les Ninfées de Monet.
Yo pronuncio ninfe en lugar de ninfées y la Lux me corrige. Y yo me disculpo. Y la Lux me dice que no pasa nada, que no estamos allí para examinarme de italiano. Que me corrige para que lo sepa, nada más.
Yo sigo blablablablablabla hasta que la Lux me vuelve a frenar y pone el punto y final.
- ¿Te puedo poner un 28? - me pregunta la Lux. Y yo alucinada.
Estoy por decirle que por poner, ya que pregunta, que me dé el rabo y me ponga el treinta (pedir la lode y vuelta al ruedo me parece ya echarle demasiada cara... aunque el Albiac pidió matrícula en ética de segundo a cambio de no haber hecho otra cosa que saltar por las mesas y se la pusieron) Finalmente no digo nada.
28. Lo equivalente a un 9,33333333333 español.
La Lux coge una especie de libro gordo de Petete y anota varias cosas, entre ellas el 28 y mis datos. Se lo pasa a firmar al Zambianchi y a la Bordini, que me mira intrigada. Sí, la del 28 soy yo. La española que según usted probablemente no se habría enterado de nada en la primera lección.
- Buongiorno... Perdone ¿quién inspiró a Degas para utilizar el pastel?
Me levanto y me dispongo a marcharme. La de Salamanca me pregunta qué tal. Yo le digo que bien y le deseo suerte. Que todo le vaya bien si no nos volvemos a ver.
- ¿¿¿Quetehapreguntado????? Sudorsudorsudor.
Cómo me jode responder....
- Millet.
Podría haberle dicho cualquier otro nombre pero soy buena.
El día 16, Historia Moderna. Ya os contaré.
12 de marzo de 2007
recuperar roma
20 de febrero de 2007
hartazgos
Harta de llevar dos meses esperando un trabajo.
Harta de que hacer bien tu trabajo no sirva en cualquier caso para que éste te dure toda la vida. Harta de no tener nada sobre lo que decidir y, de repente, tener que decidir sobre un montón de cosas.
Harta de pasar de no tener opciones a tener demasiadas pero ninguna concreta.
Harta de no poder irme de viaje porque los precios suben más rápido de lo que van mis decisiones. Harta de no poder tomar mis decisiones con mayor rapidez porque las decisiones que a su vez las condicionan van demasiado lentas.
Harta de tener que depender de los demás para seguir con mi vida.
Harta de estar en punto muerto desde hace mucho, de parecer que lo tengo todo pero, en realidad, saber que no tengo nada.
Harta de esperar una llamada para un trabajo y un comprador que me obligue a buscar otro sitio donde vivir.
Harta de que el raciocinio humano sólo sirva a algunos para decidir que las cosas se arreglan a cañonazos.
30 de diciembre de 2006
una bomba tras nueve meses de tregua
No podemos dejar de creer y de desear una tregua porque ésta haya fallado. Hemos vivido nueve meses de tranquilidad y de esperanza , la Justicia ha seguido trabajando de manera independiente ante el terrorismo como debe hacerse en un Estado democrático y de derecho como es el nuestro. ETA tiene su estrategia y cada partido político, la suya. Pero nos equivocamos en una cosa: las intenciones y estrategias de nuestros partidos políticos han de ser comunes. ¿Qué sentido tiene acabar con un enemigo común minando la relación entre los propios ciudadanos?
1 de septiembre de 2006
un señor de Atea
En fin, que últimamente me llama mucho por unas actividades que hay que organizar en su pueblo y hoy, cómo no, me ha vuelto a llamar. Mientras hablábamos ya me estaba preguntando yo que para qué me había llamado, porque le estaba contando lo mismo que le conté ayer, pero ha sido al final cuando ha llegado la puntilla:
Señor: Bueno, pues gracias, eres muy amable.
Yo: De nada.
Señor: Ya tengo ganas de conocerte, que además tienes una voz muy bonita.
Yo: Jajaja... (más por compromiso que por regocijo) Muchas gracias.
Señor: Me dan ganas de llamarte más veces.
A mí, en ese momento, a las 13.30 del mediodía, sin haber parado en toda la mañana, con sueño desde que he abierto los ojos y la tripa vacía, me ha venido en mente decirle que como me llamara más de lo que ya lo venía haciendo últimamente igual me daba un patatús, pero mi cerebro, a pesar de todo, ha funcionado rápido y bien y ha utilizado el comodín para este tipo de ocasiones:
Yo: Jajaja...
Y ahí ha quedado la cosa. Igual el lunes me manda flores.
30 de agosto de 2006
qué sería de septiembre sin los coleccionables
Porque esto de las piececitas es una tontería de las gordas. La primera semana te dan el timón del barco, timón que te pegas toda la semana mirando como un imbécil, incluso girándolo haciendo que vas por alta mar si te falta un hervor, mientras esperas impaciente la pieza siguiente. Y tras siete días vas al quiosco con toda tu ilusión y te encuentras con que te dan un trozo del mástil. Timón y medio mástil. ¿Y qué coño montas con eso? Nada. Otra semana más que te pegas con el timón en una mano y el medio mástil en la otra intentando colocarlos juntos de alguna manera para autoengañarte y seguir creyendo que eso algún día será un galeón inglés del siglo XVII y no que has tirado 1 euro la primera semana y 9 euros la segunda, que encima el incremento en una semana del precio del dichoso coleccionable es incluso mayor que el de la vivienda en España.
Por favor, si alguien ha terminado un coleccionable de los que anuncian en la tele alguna vez en su vida que me lo diga, que tengo curiosidad.
Aquí va la lista.
- Mi casita mediterránea: como una casa de muñecas de toda la vida pero de estilo mediterráneo. Vamos, de esas que todos quisiéramos tener pero en grande.
- Construye tu reloj de cuco: Tu súper reloj de cuco tamaño XXL, deberían decir. Con los típicos muñequitos pero sin cucú, toma ya.
- Bomberos del mundo: Con la primera entrega, el bombero de Nueva York y una pieza de la bomba de agua (que terminará en la colección que os he dicho antes)
- Muñecas del mundo: con la primera entrega, "Madame Bovary".
27 de agosto de 2006
los funerales chinos
"Ah, ¿pero es que en China se hacía striptease en los funerales?", pensé. Un pensamiento lógico, por otra parte. "Pues sí que son modernos y liberales en China, tanto comunismo y restricción de la natalidad"
Seguí leyendo, a ver si me explicaban a santo de qué se había tomado tal decisión y, sobre todo, a santo de qué venían los striptease. ¿Quizá resulta que lo que aquí se conoce comunmente como "despedida de soltero" allí se conoce como "funeral"? Seguro que a más de uno no le resulta una asociación de conceptos tan descabellada.
Pues no, no era eso. Unas líneas más abajo encontré la explicación. Resulta que en China cuanta más gente acude al funeral de una persona, más aumentan los honores del difunto. Vamos, como aquí. Que si te mueres y van cuatro a tu funeral resulta que eras un desgraciado y una mala persona y si van cientos, eras un santo y querido por todos. Independientemente de que resulte que no tengas familia o de que seas el centro de un espectáculo mediático.
Total, que los chinos, que son muy avispados, pensaron que la mejor manera de atraer a mucha gente era sacando a tías que se despelotasen y, claro, eso al final se había convertido en un cachondeo. Allí iba todo cristo, niños, adultos y ancianos, conocieran o no al muerto, y eso no se podía consentir. Que la muerte es una cosa muy seria. Para algunos, claro.
En memoria de Plutón
Plutón ya no es un planeta a secas. Ahora es un planeta enano. Se han reunido los listos y lo han decidido así. Es como si un día se reúnen los que mandan en el mundo y te dicen que ahora ya no eres un ser humano así sin más sino que han decidido que eres un ser humano enano. Hay que tener mala leche.Pero eso no es lo peor. Lo peor es que el pobre Plutón, además de convertirse de la noche a la mañana en enano, resulta que ha entrado en la categoría de los enanos como segundón, detrás Xena, La Princesa Guerrera, un planeta descubierto por un astrónomo estadounidense (el de la foto) quien, al enterarse de la noticia, ha dicho que "eso era guay" (supongo que sus palabras exactas habrán sido "that's cool") Pues nada. Que vivan la Coke y las french fries.
Parece ser que había dos opciones: o admitir en el club de los planetas a Ceres, Caronte y Xena, descubiertos a partir de 1930, año en el que Plutón llegó a nuestras vidas, o mandar a Plutón a segunda y quedarnos con ocho.
Si optaban por la primera opción, y visto que de ahora en adelante parece ser que está previsto que se descubran mogollón de cuerpos celestes que orbiten alrededor del sol (definición básica de planeta, al parecer) podría suceder que la lista de los planetas aumentara considerablemente en poco tiempo, así que han decidido curarse en salud, quedarse con los ocho seguros en primera y mandar al resto y a los que lleguen después a segunda división. Algo así como el G-8, que siempre son los mismos aunque poco a poco algunos decaigan y otros les ganen terreno.
Y todo porque el pobre Plutón es chiquitito y tiene una órbita irregular. Pobres de los bajitos borrachines.
Obviamente, ya han llegado las quejas a esta decisión. Maestros de escuela, por ejemplo, que se quejan de que, después de toda una vida dedicada a enseñar una lista de nueve planetas a sus alumnos tienen ahora que darles explicaciones de porqué han de quitar ahora el último, el tan querido Plutón. Porque es verdad que a Plutón se le coge cariño, cae simpático. Es (era) el último, el chiquitín, algo así como el hermanito pequeño, el niño planeta. Jupiter es el grandullón, Mercurio el pequeño protestón, Venus el guapo y Marte el rarito (al menos para mí, qué pasa) Para convencer a los maestros de que esta decisión es la mejor supongo que valdrá con preguntarles si, en lugar de enseñar una lista de ocho planetas prefieren vérselas con enseñar una de veinte que aumenta cada década.
Y también ha llegado el cachondeillo, como una encuesta que he leído recientemente en la que se pedían propuestas para cubrir el hueco dejado por la recién retirada estatua ecuestre de Franco en la Academia General Militar de Zaragoza. Un 25 % proponía un monumento a la memoria de Plutón. No me extrañaría que de aquí a nada aparezcan preguntas trampa en los concursos de la tele del tipo "Cuántos planetas hay" o "Cuál es el nombre del planeta más lejano".
Y es que nos va a resultar difícil acostumbrarnos al cambio... Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plut.... Urano y Neptuno. Y Xena la Princesa Guerrera.
14 de agosto de 2006
ayudas a la reconstrucción
¿Recaudar fondos? ¿Para la reconstrucción de Líbano?
Que la pague Israel, no te jode. Israel destruye a zambombazos medio país sin que nadie se lo pida y la reconstrucción la vamos a pagar los demás, ¿o qué? Aquí iría un "pues van daos", pero me temo que los que vamos a ir "daos" somos nosotros, que lo vamos a terminar pagando de nuestro bolsillo igual. Este mundo es pura hipocresía.
Las Naciones Unidas, que se reúnen para hacer el paripé mientras Israel sigue dale que te pego le digan lo que le digan; Estados Unidos, que ni condena ni intención que tiene, teniendo como tiene a los que no caben en Israel en su propia casa. Patapam. Patapum. Nosotros, a lo nuestro. A bombardear amparados en nuestro derecho a la defensa de nuestro país. Que destrocemos otro, nos la suda. Todo lo que pase más allá de la rayita de puntos del mapa nos la suda. Que luego ya llegará un país neutral como Suecia que reuna con fines solidarios a otros países que se comprometan a ayudar económicamente en la reconstrucción del desastre. La reconstrucción de lo reconstruíble, claro, porque a los cientos de muertos no los van a resucitar. Ni tampoco sus casas, ni sus rutinas diarias, ni sus vidas tal y como eran antes de recibir los bombazos.
Se destroza, se reconstruye. Con el dinero de todos. De los que no apoyan estas "estrategias defensivas", también. Y parece que con eso, todo arreglado. Pues no.
¿Cuándo vamos a dejar de hacer el hipócrita de esta manera? ¿Habrá alguna vez alguien con un par de cojones para decir que ya está bien, que esto no se puede tolerar más? ¿O seguiremos jugando a la pescadilla que se muerde la cola hasta devorarse por entero?
No estoy contra Israel ni a favor de Líbano. Musulmanes y judíos, ni musulmanes ni judíos.
Estoy contra este mundo de mierda en el que se consiente chapuza tras chapuza, en el que los problemas se tapan con y por dinero, en el que el fuerte hace lo que le da la gana y el débil quiere convertirse en el fuerte.
Estoy que me muero del asco.
13 de agosto de 2006
escuchas en el vestuario
Soy rarita, lo sé, qué pasa.
El caso es que paso varias veces por el vestuario. Mientras me desnudo y me visto me entretengo leyendo las pintadas que invaden las puertas.
Sheila x Pitu Vane x Kike Jessi x Cristian Sheila Vane Pitu las mejores Jeni zorra Luismi tio bueno y un largo etcétera de la misma calaña. Literatura pura que, además, me hace preguntarme en qué momento dejaron las niñas de llamarse Laura, Silvia y Ana para llamarse como las que viven cruzando el charco. Supongo que en el mismo momento en el que los padres dejaron de alimentarse de gazpacho y tortilla de patatas y pasaron a hincharse de hamburguesas y cocacola. O igual no.
En fin, que una mañana, en uno de mis múltiples cambios de vestuario, me sorprendió una conversación que mantenían dos muchachas en el vestuario de al lado.
- ¿Pero por qué no me coge el teléfono el hijo de puta éste? Pues que se vaya a tomar pol culo. Que me alegro de que su madre se haya muerto. ¿No se murió la mía también? Pues que se joda. Que la suya además se ha muerto por gorda.
- Le dio un infarto...
- Sí, pero por gorda. Le dio un infarto por gorda. La tía guarra. Que se joda. Que a mí mi madre también se me murió. Pero la mía se murió de pena, no como la suya, que se ha muerto de gorda. Ahora que se joda. Que me alegro de que se haya muerto. Venga, ¡chochos fuera!
Ahí yo ya supuse que empezaban a cambiarse de ropa y decidí que era buen momento para largarme de allí. Cuando abrí la puerta, mi mirada se cruzó con la de una señora de unos 70 años que se estaba colocando el gorro de baño frente al espejo. Ambas nos miramos con una sonrisilla de "holabuenas" y unos ojos de "joderconlaniña", y ahí se quedó la cosa.
Sin embargo, a mí me pudo la curiosidad y me esperé en la puerta del vestuario para ver salir a Miguel de Cervantes.
Tendría unos veinte años.
Con el pelo largo, negro, recogido en una coleta.
Llevaba un bañador azul.
Y estaba gorda.
5 de agosto de 2006
¿y yo por qué sueño estas cosas? (capitulo 3: Bustamante)
Una localidad costera, entre montaña y mar, verde, situada a los pies de una colina. Un sitio muy bonito. Al otro lado de un lago, un edificio de cristales y metal, como un pabellón de invierno, de esos típicos de la arquitectura de la Revolución Industrial. Parece que dentro se celebra una fiesta. Cruzo el lago no sé cómo, sólo sé que de repente me encuentro en la entrada del pabellón. Por dentro, sin embargo, es cálido, de madera oscura y bronce, con unas grandes lámparas Tiffani de cristales verdes y amarillos colgando del techo. Al atravesar la puerta, se me engancha la chancleta en una de las uniones del suelo de madera y la pierdo. Llevo las chancletas rosas a rayas de colores que hasta hace dos días llevaba por casa y que ahora están ya en la basura. "Aquí estoy, como Cenicienta entrando en el palacio y perdiendo su chancleta", pienso. Y sonrío al pensarlo. Junto a mí pasan dos chicos, uno me mira curioso "¿De qué te ríes?", pregunta. Es moreno, con el eplo corto. No es feo pero tampoco guapo. Miro a su acompañante. Es David Bustamante. "De él", le respondo. Miro a Bustamante y le digo: "Enhorabuena por tu boda. Y a Paula también, claro" Me dirijo a Bustamante como si le viera todos los días. Recuerdo que cuando vi las imágenes de su boda me transmitieron emoción, la pareja parecía realmente feliz. Bustamante me da un abrazo. "Gracias". Comenzamos a caminar. "Espero que tú también encuentres a alguien especial", me dice. Le miro y sonrío. "Hace tiempo que lo encontré ya", le digo. "Casi diez años", pienso.
"A mí me agobiaría mucho tener a la prensa todo el día detrás", le digo. "Bueno, es que los de Estopa son así...", me responde.
Por ciencia infusa sé que los Estopa son los representantes de Bustamante y que consideran que tener a las cámaras detrás es una buena forma de mantener la publicidad.
Llegamos a la esquina de la calle de mis padres. De la calle, calle de mis padres, no de la calle de mis padres en esta localidad imaginaria. Me despido de Bustamante con otro abrazo. "Hala, adiós". "Adiós".
Nunca escucho a Bustamante. No se encuentra entre mis intereses ni preferencias musicales.
No sé quien es el chico que le acompaña en el sueño.
El fin de semana pasado estuve en Oloron, un pueblo del Pirineo francés; hace dos en Pirineos Sur. Creo que de ahí salen el pueblecillo, el verde y la fiesta en el Pabellón.
Las chancletas las he llevado muy a gusto durante dos veranos, pero este último ya andaba más sobre el suelo que sobre ellas cuando las llevaba puestas, así que decidí que era el momento de dejarlas pasar.
Llevo diez años con Sergio. Él es mi alguien especial.
Tampoco escucho a los Estopa.
Ayer estuve en casa de mis padres.
2 de agosto de 2006
la programación de tarde
En Cuatro, un concurso de encontrar pareja para cibernautas. Un tío que tenía que elegir entre tres tías sin verlas directamente. Lo típico. Sin embargo, aquí incluían una breve presentación visual de las chicas antes de empezar la ronda de preguntas y respuestas, sin llegar a desvelar qué cara correspondía a qué nombre. Pequeña putada para el que elige, porque ya sabe qué se puede llevar y qué no. Y, si entre lo que se puede llevar no hay nada bueno, pues imagínate tú; con la presión constante de conseguir elegir al menos lo menos malo. Las opciones eran tocha, teñido generalizado y sobrepeso; los comentarios del presentador, tipo "aquí tenemos a tres bellezones, lo mejorcito de internet", para darle de bofetadas; y la cara del que elegía, pa'verla.
La primera descartada fue Fulanita, que resultó ser la teñida. La cara del concursante al ver el resultado de su decisión fue de "cachis". La segunda descartada resultó ser la de la tocha. Al conocer el resultado el concursante no pudo disimular lo suficiente y se le intuyó un "joder, que me he quedado con la gorda" interno preocupante. Hala, quitemos la barrera que separa al concursante de su elección. El presentador tocando las narices con un "Vaya bellezón que te has llevado ¿eh? ¿Estás contento?" y el concursante afirmando con la cabeza con la credibilidad actoral de Silvester Stallone. La pobre chica, consciente de sí misma, estirándose la camiseta con el fin de disimular lo más posible la inexistencia de cintura en su fisionomía. La chica he de decir que era simpática y mona de cara, pero de ahí a bellezón... Y el presentador dale que te pego con que qué pareja más estupenda, que daos un beso, hombre, que ya veréis qué bien os lo pasáis corriendo desnudos por las playas de Ibiza (literal) Dudo que llegaran al aeropuerto.
La segunda parte del concurso consistía en tres chicos y tres chicas que, formando parejas rotativas, intentaban conocerse en tres minutos a ver si en ese tiempo surgía el amor. Las preguntas que entre ellos se hacían para alcanzar este objetivo eran tipo "cuál es tu fantasía sexual preferida", "dónde te gustaría hacerlo", "cuál es el sitio más raro en el que lo has hecho", "lo harías con una chica en tu primera cita", etcétera. Vamos, preguntas de lo más románticas, dirigidas a encontrar al amor de tu vida.
Al final, todos tenían que decir a que miembro del sexo opuesto elegían y, si alguna de las elecciones era correspondida, pues alegría. Una alegría, hubo. Las tres chicas eligieron al mismo chico (aún me estoy preguntado yo porqué) y ese chico eligió, obviamente a una de las tres. En concreto, a la que había confesado a cámara que el niño estaba buenísimo y que la tenía loquita. Dieciocho añitos de hormonas habían descubierto eso en un minuto escaso de relación con el muchacho. Una vez elegidos mutuamente, lo típico: daos un besito, majos. Miradas de turbación, que voy o no voy... ¡y zas! las hormonas se revolucionan y la niña le suelta al muchacho un morreo de los de esquina de bar de marcha que casi saca al pobre de plano. Aquí se termina lo que se da.
Todavía conmocionada, cambio de canal.
El Diario de Patricia. Madre e hija que entran en plató. "Le dihe a mi cuñá de que cuidaa el nisho de mi marío y le plantó doh floreh de Pahcua. Cuando fui a decile que de plantas na, que eso era un zementerio y no un jardí, me diho de todo, hahta que había matao yo a mi marío a dihguhto. Y pa' dihguhto er nuehtro, figúreseh uhteh. Azí cahora quiero que mi tía pidah a mi madreh dihculpah delanteh de toa Ehpaña"
Pues muy bien. Madre e hija que salen del plató. Va a entrar su tía-cuñada y no sabe que ellas están allí.
Nuestra siguiente invitada es fulanita. Fulanita que entra. Fulanita, ¿usted se lleva bien con su familia? Sí. ¿Con su familia política también? Sí, tambié. Pues tenemos aquí un mensaje para usted. Pantalla: "Tía, que lo que le dihisteh a mi madreh fue mu feo. Yo quieroh de que mehplique delante de toah Ehpaña poqué dihihte eso y que la pidah dihculpah delante de toa Ehpañah"
"Yo no tengo que pedihle dihculpa de na"
Que entren la sobrina y la cuñada. Entran.
Poh de que ehtoh. Poh de que lo de mah allá.
La cuñada marvadah: "A mi ehtoh no me hase ninguna grasia, yo venia aquí a que me dieran una zorpreza y me encuentro con ehto. Loh trapoh zucio se lavan en caza, que vivimoh a veinteh minutoh" La cara de la cuñada marvadah era pa' de que vehla.
Yo sentí una vergüenza ajena tal, que a puntito estuve de apagar el televisor. Pero lo máximo que hice fue cambiar de canal. Que aún me quedaba un huevo que planchar.
28 de julio de 2006
¿y yo por qué sueño estas cosas? (capitulo 2: Jackie Kennedy)
Me tropiezo con alguien por la calle. Perdone. Nada, nada. Es una señora morena con gafas de sol. Se me queda mirando. Me muestra una figurita pequeña que representa la cara de John Fitzgerald Kennedy. ¡Joder, si usted es Jackie Kennedy! La señora sonríe. Se quita las gafas. Efectivamente, es Jackie Kennedy.
Jackie Kennedy y yo estamos en su casa. Le digo que siempre me ha parecido una mujer con mucho coraje (todo esto en inglés, el resto de la conversación ha sido en español) Por mi mente cruzan la archiconocida imagen del cerebro de Kennedy rebotando en el coche y otra de Jackie con Onassis)
Jackie me regala una planta. Es una planta que da té. Gracias, Jackie. El problema será ir con esto en el avión. Por ciencia infusa sé en ese momento que debo coger un avión en poco tiempo. Aparecen mis padres en casa de Jackie Kennedy. Yo me sorprendo y pienso: ¡mierda, me había olvidado de ellos! Los pobres llevan todo el día recorriendo Nueva York solos. Por ciencia infusa conozco en ese momento que estoy en Nueva York. ¿Cómo sabiais que estaba aquí?, les pregunto. Hija mía, en la guía sale todo el mundo, dice mi madre dicharachera. Nueva York es precioso, añade.
Y ya no me acuerdo de más. Sólo de que la casa de Jackie Kennedy era en tonos cremas y amarillos y de que había una criada de apariencia andina que llevaba un vestido azul, del color que tiene el mar (medalla de listillo para el que entienda la coletilla...)
¿y yo por qué sueño estas cosas? (capitulo 1: las obras de Ana Paula)
Total que, aunque aquí retumbaba todo, yo seguía durmiendo tan plácidamente. Sergio se acercaba de vez en cuando y me soltaba un "no sé cómo narices puedes dormir con este follón". "Y lo que te gustaría poder hacerlo a ti...", pensaba yo en sueños.
Lo que Sergio no sabía es que yo hacía rato que había incluído aquello que me rodeaba en mi vida soñadora pararela, y que ya no eran los vecinos quienes estaban en obras sino mi amiga Ana Paula (o no-amiga, según toque) y vete tú a saber porqué. Yo tampoco lo sé, todo sea dicho. Ana terminó las obras de su casa hace tiempo. Yo, simplemente, sabía que la causante de ese estruendo era Ana. Acabo de caer en la cuenta de que igual resulta que era Ana, y no otra u otro, por eso de que no somos amigas. Nadie mejor que una no-amiga para joderte con martillazos a las 8 de la mañana.
Además de ese dato, mi cabeza sólo procesaba otra cosa más: el cuadro que tenemos colgado sobre la cama temblaba y rebotaba sobre la pared peligrosamente. ¿Me quedaba como estaba, con la cabeza debajo, o sería mejor darme la vuelta para que, en caso de que terminara cayéndose, lo hiciera sobre mis pies?
Y ahí se quedó el tema. No recuerdo qué decisión tome. Ya os digo que estaba dormida.
26 de julio de 2006
las canciones de amor
Non è facile per me
Dire una cosa proprio a te
Che mi conosci bene come la tua pelle
Questa mattina quando te sei uscita prima di me
Sono rimasto a letto a guardar le stelle
Disteso dalla parte tua
Con il tuo calore ancora li, terra di sogni che non so comprendere
Io trattenevo il respiro
Per sentire il silenzio
Di una stanza quando non ci sei
Abbracciavo il cuscino
Per cercare il profumo
Di una notte dai capelli tuoi…
E non ci riuscirò mai…. Mai
A dirti quanto bella sei.. sei
Quanta vita mi dai… dai
E quello che tu sei per me… per me.. per me…per me….per me…
Sei l’altra parte della luna
Il fuoco che non si consuma
Il tuono che precede il lampo
La cassaforte del mio tempo
E’ difficile poi
Ritrovarsi tra noi
Con addosso dieci anni insieme
L’abitudine sai è il peggiore dei guai
Si diventa come due vecchi comici
Che non ridono più
Che non inventano più
Che sono li a rassicurare il pubblico
Io ti amo.. e mi vergogno anche un po’
Come un bambino io continuo a dirtelo
E non ci riuscirò mai.. mai
A dirti quanto bella sei.. sei
Quanta vita mi dai… dai
E quello che tu sei per me… per me.. per me…per me….per me…
Fedele non sarò mai
Ma non ti tradirò mai
Sai che fedele io non sono a niente
Io non lo sono con me
Io non lo sono con te
Neanche con dio nemmeno con la gente
Non ti amerò come vuoi
Perché non so dire noi
Però lo sai che posso darti il sole
È solo insieme a te
Che io ho capito perché
È così bella la parola amore
E non ci riuscirò mai.. mai
A dirti quanto bella sei.. sei
Quanta vita mi dai… dai
E quello che tu sei per me… per me.. per me…per me….per me…
Tu sei la cima dell’olimpo
La pioggia che ravviva il campo
La madre che non mi somiglia
Il battito delle mie ciglia
La notte dove addormentarmi
E l’ala dove ripararmi
Tu sei il pericolo costante
La mia miniera di diamante
Per me.. per me…per me….per me…
("Per me" - Lorenzo Jovanotti)
Escuchando esta canción me di cuenta de que lo verdaderamente hermoso de las canciones de amor no es desear que alguien te las cante a ti sino tener alguien a quien desear cantárselas tú.
No es fácil para mí
decirte una cosa justo a ti,
que me conoces tan bien como a tu piel.
Esta mañana, cuando te has marchado antes que yo,
me he quedado en la cama a mirar las estrellas.
Tumbado sobre tu lado, con tu calor todavía allí.
Tierra de sueños que no sé entender.
Yo contenía la respiración
para escuchar el silencio de una habitación
cuando tú no estás.
Abrazaba la almohada
para buscar el perfume
de una noche en tu cabello.
Y no conseguiré nunca, nunca,
decirte lo bella que eres,
cuanta vida me das
y todo lo que significas para mí.
el fuego que no se consume,
el trueno que precede al relámpago,
la caja fuerte de mi tiempo.
con diez años juntos encima.
La rutina, sabes,
es el peor de los problemas.
Se llega a ser como dos viejos cómicos,
que no ríen más,
que no inventan más,
que están allí para tranquilizar al público.
y me avergüenzo incluso un poco,
como un niño sigo diciéndotelo.
decirte lo bella que eres,
cuanta vida me das
y todo lo que significas para mí.
pero nunca te traicionaré.
Sabes que no soy fiel a nada.
No lo soy conmigo,
no lo soy contigo,
ni con Dios y ni con la gente.
porque no sé decir “nosotros”,
pero sabes que puedo darte el sol
y que sólo junto a ti he comprendido
porqué la palabra “amor” es tan bella.
decirte lo bella que eres,
cuanta vida me das
y todo lo que significas para mí.
Tu eres la cima del olimpo,
la lluvia que revive el campo,
la madre que no se me parece,
el batir de mis pestañas.
La noche en la que dormirme,
el ala bajo la que protegerme,
el peligro constante,
mi mina de diamantes.
10 de julio de 2006
venga, va, que no pasa nada
Aunque igual la jugada es otra. Toma tu Balón de Oro que así al menos tendrás que dar la cara y ya, de paso, alguna que otra explicación. Quieras o no. La cuestión es la noticia. Y la noticia eres tú, así que no te vas a ir de rositas tan tranquilamente.
La siguiente opción en la lista para llevarse el Balón era Fabio Cannavaro, que se ha quedado a 35 puntos del francés. Cannavaro. Defensa y capitán de la selección italiana, que ha encajado dos goles en todo el Mundial. Será que este chico hace bien su trabajo... Además, no ha visto ni una tarjeta en toda la competición y justo con la final cumple 100 partidos como internacional.
Bah, éste ya ha ganado la Copa del Mundo, no vamos a darle también el baloncico. Que se espere. El Baloncico para Zidane.
Pues no señor. No estoy de acuerdo. Zidane puede jugar al fútbol de puta madre pero el cabezazo de ayer no tiene justificación. Metió la pata. Eso no se puede y no se debe hacer. El mensaje no debería ser "lo que importa es que haya jugado mejor que nadie" sino "lo que importa es que ha sido el mejor". Y con esa acción Zidane no ha sido el mejor. Lo hubiera podido ser, pero no lo ha sido. Y eso se tiene que respetar. Mira, Zidane, majo, que te lo hubiéramos dado a ti si no hubiera sido por esa metedura de pata tan gorda pero, como la has metido hasta el fondo, pues no te lo vamos a dar. Lo sentimos mucho pero las cosas son así.
Pues tampoco. Parece que las cosas no son así. Si tu niño aprueba todas las asignaturas en junio pero el día de la fiesta de fin de curso le pega una puñetazo al enclenque de Manolito porque éste le ha llamado empollón de mierda, tú cómprale la Play Station igual que, al fin y al cabo, lo que cuenta es que el niño sea el más listo de la casa. Lo de las peleas se olvida.
Señores, igual se olvida si el puñetazo se pega nada más empezar el curso, pero en la fiesta de despedida, cuando ya se tiene la Play encargada y todo... no me jodas.
La cosa es que algo hay que hacer con la Play. No la vamos a devolver, que no se puede. Pues se la damos al hermano, que no ha sacado esas notazas pero nos ha aprobado todas también. Y no ha pegado a nadie, además. El niño se pegará un berrinche, gritará a los cuatro vientos que sus padres son los peores padres del mundo y ya. Zidane yo creo que se habría quedado en el berrinche nada más. Porque, a poco que tenga algo de sentido común, que yo creo que lo tiene, lo de haber cambiado el Balón por un cabezazo me da que lo habría entendido, y asumido, sin mucho esfuerzo. Alguien que no es capaz de entender eso no abandona el campo de juego tras una expulsión sin rechistar y llorando como un niño. Yo creo que antes de llegar al vestuario ya sabía lo que acababa de hacer y sus consecuencias. Quizás por eso le van a comprar la Play igual.
Obviamente, si lo de Zidane no me parece bien tampoco me parecería bien que ahora en Italia vean como agua pasada el escándalo de su liga profesional y mantengan a todos los equipos chanchulleros en Primera. Estamos en las mismas. Da igual que hayáis ganado el mundial, majetes. El fútbol italiano está podrido y esto hay que arreglarlo y arreglarlo bien. Que 14 de los jugadores de la selección ganadora se quedan sin equipo, pues no pasa nada. Ya verás que prontico encuentran otro. Y más ahora.
Y ya está. Que no sé para qué hablo yo de fútbol si no tengo ni idea. Me meto en cada fregado... lo que sí que sé es que mis hijos me van a odiar. Muchas veces. Y que yo no les pienso dar la Play así por las buenas. Si se la doy, porque igual me ablando un poco, será después de echarles una buena reprimenda en la que les deje claro que de puñetazos, ni uno más. Que en esta vida cuenta todo, y no sólo lo bueno.
abbiamo vinto!
De verdad que lo siento mucho por ti. Es un trago difícil de pasar una vez que el cruce de cables deja lugar a la razón. Creo que todos hemos pasado alguna vez por una situación así (no me refiero a ser expulsado por realizar una acción estúpida en una final de mundial, obviamente) Darse cuenta del error es duro, pero dar la cara después lo suele ser aún más.
Pasando ya de Zidane, ahora voy al rollo personal. Dejad de leer los que paséis de saber de las introspecciones de los demás. Avisados quedáis.
Creo poder afirmar que he visto este partido de manera diferente a como lo hayáis podido ver vosotros. Un pedacito de mí estaba en el Circo Massimo y el resto, los que estaban aquí sentaditos en el sofá, estaban empapados de una nostalgia semiautoinducida. Yo podría haber estado allí, disfrutando del ambiente, de la ocasión. Mentalmente podía imaginarme allí, entre la folla. En esa Roma de julio, con noches de brisa fresca y luces cálidas.
Sin embargo, la vida me ha llevado por otro camino y aquí estoy. Lejos de allí y sin llegar a superarlo del todo. Sólo me consuela saber que, en el fondo, y aunque esa ciudad me llame a gritos y me empape el alma (suena cursi, pero es la mejor manera de describirlo), aquí estoy mejor que allí. Porque no todo lo que se recuerda es lo real; porque las cosas se idealizan y los sentimientos se llevan con uno virtualmente y sin querer. Porque lo que está allí no está aquí, pero tampoco lo que está aquí está allí. Y yo, sin lo que tengo aquí, tampoco podría vivir.
Así que tengo suerte. Porque siempre me quedará Roma. Eterna.
6 de julio de 2006
e adesso tifo per gli azzurri
Forza azzurri ed in bocca al lupo!
4 de julio de 2006
el garajero

Hoy hace un calor insoportable y mi garajero es un ser cargante. Estoy hasta las narices de tener que tragarme sus sermones cada vez que saco o meto el coche. La plaza es pequeña, hay una columna doble que es un peligro, lo mío no es aparcar en ninguna parte y, por si esto fuera poco para pasarlas canutas cada vez que me enfrento a dejar el cochecico en su sitio, tenemos un garajero que se empeña en decirme cómo tengo que hacerlo. Reconozco que esto estaría de puta madre si fuera un tipo amable, paciente y con dotes explicativas, pero como el tío es un cazurro que no vocaliza, habla a gritos y mueve las dos manos indiscriminadamente y a la vez para indicarme hacia donde debo girar el volante, la cosa se convierte en una tortura. Diaria. Doblemente diaria.
Estoy harta de que me repita que el coche es muy grande para la plaza, de que me vaticine que uno de estos días me voy a estampar contra la maldita columna, de que me recuerde las muchas veces que me ha explicado como aparcar en esa plaza y de que me farfulle cosas en su molesto idioma aibaiba. Cada vez que abre la boca me dan ganas de decirle que se jubile de una puta vez y me deje en paz, que me tiene hasta los mismísimos de sus adoctrinamientos. Bastante tengo con lo que tengo ya como para aguantar esto también. Si aparco sola, aparco estupendamente. Haré el triple de maniobras pero al final lo consigo dejar rectico y en su sitio. Ahora, cuando él se mete por el medio, me pone nerviosísima y no sé si girar el volante hacia la izquierda, hacia la derecha o directamente ahorcarme con el cinturón de seguridad.
El otro día no me dejó sacar el coche como hago normalmente porque se empeñó en que iba a darle al de la plaza de al lado, que siempre está ahí y al que nunca doy. En vez de ir marcha atrás e ir girando hacia la izquierda hasta salir del todo, me hizo ir marcha atrás, girar a la derecha, retroceder hasta meterme de culo en la plaza contigua al supuesto coche-víctima y después salir de ahí para irme finalmente hacia donde tenía que ir desde un principio (os incluyo un esquema para explicarlo mejor, aunque igual no lo consigo)
Total, que estoy harta. Que yo reconozco que tengo poca paciencia pero es que todos los días la misma historia, al final cansa. Y ya está. Y es que encima no se le entiende un carajo, ¡coño!
