Fuente: El País (http://blogs.elpais.com/paco-nadal/2013/09/aviones-con-zonas-sin-ni%C3%B1os.html)
2 de septiembre de 2013
la diferencia entre un "sin" y un "para" es equivalente a la amplitud de miras
Fuente: El País (http://blogs.elpais.com/paco-nadal/2013/09/aviones-con-zonas-sin-ni%C3%B1os.html)
22 de agosto de 2013
Hay libros que son como almendras amargas
Todo este rollo viene a que hace unos días tiré de uno de esos libros almacenados en nuestra librería y comencé su lectura, en concreto uno premiado con el renombrado premio "Planeta" y que una amiga tuvo a bien regalarme hace algunos años sin mayor referencia que el título y el mencionado galardón.
El primer capítulo no me hizo presagiar nada bueno, pero le di una segunda oportunidad leyéndome el siguiente. La cosa no mejoraba. Ayer, decidí hacer mío eso de "a la tercera va la vencida" y ver si la vencida consistía en leerlo hasta el final o mandarlo de vuelta a la estantería.
20 de mayo de 2013
HELP ME FIND "BOBBY"!
Os
voy a contar una historia y a pedir vuestra colaboración. Esta foto que
véis la compramos en un mercadillo de Nueva York en 2003. Nos acompañó
durante todo el viaje, así que decidimos bautizar al chaval que aparece
en ella como "Bobby".
"Bobby" lleva más de 10 años en nuestras
vidas. Me gustaría saber quién es realmente el tipo que tengo colgado
en una pared de mi casa y que sepa que desde hace 10 años forma parte de la
vida de una pareja de Zaragoza, algo que seguro que ni se imagina.
Si conseguimos hacer llegar su foto al otro
lado del charco quién sabe, igual lo consigo...
La única información que nos dieron sobre ella es que era el retrato de
un hippy de San Francisco sacado en los años '60. La foto formaba parte
de un trío; creo recordar que la acompañaba una foto de una chica y
otra de "Bobby" con la misma chica y otro chico más. Como la cartera no
daba para más tuvimos que decantarnos sólo por una y nos quedamos con la
del hippy gamberrete (aún me duele no haberme llevado las tres).
El otro día
me percaté de que aparecía la placa de una calle en la imagen y me lancé
a buscarla en Google Maps. Conseguí dar con el punto exacto en el que
fue tomada hace más de 40 años (calculo) y para mi sorpresa descubrí que
no está en San Francisco sino en Los Ángeles: Crescent Heigts Blvd. -
Sunset Blvd.
Lo que intento hacer es complicado, lo sé, pero por intentarlo... ¿No dicen que sólo 6 personas nos separan del cualquier persona del mundo?
----------------
I bought this picture in NY in 2003. I call the boy in it "Bobby", but I
would like to find out his real name after being part of my life for
almost a decade.
I know little about it: I was told it was taken in
LA (Crescent Heigts Blvd. - Sunset Blvd.) in the late 60's and I know
there are two more pictures taken same time, same place (one of a girl,
another one of a group: "Bobby", girl and boy).
I just ask you to share this picture; maybe we find "Bobby" together!
14 de marzo de 2013
el nuevo Papa
Todo el mundo hablando del Papa. Que si es así, que si es asá, que si hizo esto o dijo lo otro.
Yo lo único que sé es que ayer cuando les dije a mis hijos frente al
televisor que a ese balcón iba a asomarse el papa y finalmente se asomó,
ellos me miraron como diciendo "pues ese mi papá no es".
Pues eso. Y mi Papa tampoco.
No sé cómo será su labor frente a la Iglesia a partir de ahora. Yo me
conformaría con que se mantuviera en su parcela y no tratara de influir
en el campo laico en el que vivimos los demás, pero tampoco lo espero.
No deja de ser un Papa, que nadie espere un transgresor.
Jorge Mario Borgoglio. Papa Francisco I, elegido el 13 de marzo de 2013
3 de marzo de 2013
Carta al Sr. Fernández Díaz, ministro del Interior
"El matrimonio gay no garantiza la pervivencia de la especie" (Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior)
Sr. Fernández:
De entre todos los motivos que he escuchado y leído para oponerse al
matrimonio gay, permítame decirle que el suyo es el más estúpido de
todos.
Sepa usted que, en general, el matrimonio en sí mismo tampoco garantiza la pervivencia de la especie.
El matrimonio con Dios, por ejemplo. Ordenarse sacerdote o monja no
garantiza en ningún caso la procreación (al menos no dentro del
matrimonio) y usted defiende la instauración de la asignatura de
religión a todos los efectos en la escuela pública, quizás buscando
despertar vocaciones.
A San José y a la Virgen María tampoco podemos
considerarlos un ejemplo de matrimonio procreador. Visto el papel que
ustedes le asignan al padre carpintero podemos decir que la pervivencia
de la especie tampoco dependió de él como esposo.
Y, sin
embargo, fíjese usted qué cosas: yo no estoy casada y tengo el honor de
haber contribuido a la pervivencia de la especie con dos hijos
maravillosos. Dos hijos a los que espero inculcar una apertura de miras
infinítamente mayor que la suya, incluso si cuando se conviertan en
hombres deciden no colaborar en perpetuar esta especie de la que en
ocasiones me avergüenzo enamorándose de otro hombre, metiéndose a cura
o, simplemente, porque no les da la gana.
Sinceramente, lo que
más me fastidiaría de eso sería que no me convirtieran en abuela. A la
pervivencia de la especie que le den por el saco.
9 de noviembre de 2012
la mierda que nos rodea
Contra eso está claro que mis defensas físicas no pueden hacer nada, pero me niego a usar profilaxis para mi alma y mi moral porque, en estas cuestiones, enfermar es el único modo de convencerse de que hace falta una cura.
la desvergüenza
http://www.lacasademitia.es/ articulo/sociedad/ huelga-de-hambre-por-desahucio/ 20121106070607011726.html
7 de noviembre de 2012
Y si...
Esta mañana un amigo me ha enviado el enlace a este vídeo con el siguiente texto:
"Os mando un curioso enlace que hace llorar al más fuerte. Curiosa la mezcla de historia real y ficción televisiva, muy bien realizada. Si alguien no llora que lo diga, pero no me lo creo".
Yo he asumido el reto y, sí, he terminado llorando como una magdalena. La historia es conmovedora, pero quizás haber leído esta noticia recientemente en la prensa española también haya tenido algo que ver para que lo que se me ha revuelto por dentro lo haya hecho con más fuerza:
"El Gobierno sostiene que un hijo indeseado no daña la salud de la mujer.
El Ejecutivo insiste en reformar la ley para suprimir la malformación como causa de interrupción de embarazo".
Porque las cuestiones que se me plantean uniendo esta noticia con el vídeo son inmensas y, en algunos casos, irresolubles, me temo.
¿Y si la madre de este chico hubiera abortado al conocer su malformación?
Nunca habría existido este chico.
La madre no abortó, pero al nacer lo abandonó en la calle metido en una caja de zapatos.
¿Alguien puede seguir manteniendo, después de esto, que un hijo indeseado no daña la salud de la mujer?
La salud mental de una persona debe de estar ciertamente dañada para llevar a cabo un acto que, en condiciones normales, a cualquiera de nosotros nos parece abominable, especialmente viniendo de una madre hacia su hijo.
¿Y si nadie hubiera encontrado esa caja de zapatos?
El chico habría existido y habría muerto de una manera cruel.
Sin embargo, la caja fue encontrada por una monjas y el niño fue llevado a un orfanato.
¿Y si su madre adoptiva nunca se hubiera cruzado en su vida?
Probablemente el chico habría existido y habría vivido pero ¿en qué condiciones? ¿Habría vivido o sobrevivido?
Afortunadamente, a este chico (y a su hermano, no olvidemos que son dos), la suerte le ha sonreído y ahora disfruta de una vida, dentro de sus limitaciones, plena y normal. Pero la suerte no nos sonríe siempre a todos ni lo hace por igual.
Viendo el vídeo, probablemente nadie estaría a favor de que este chico no hubiera nacido. Pero ninguno de nosotros somos su madre biológica. Si hubiéramos conocido una historia distinta, si este chico hubiera muerto abandonado en una caja de zapatos, ¿nuestra opinión sería otra?
¿Se debe decidir por lo que algo es o se debe decidir por lo que algo puede llegar a ser?
¿No debería tener la madre la opción última de decidir? Es posible que muchos niños no lleguen a nacer, pero también es posible que muchos de los que nazcan terminen en una caja de zapatos. ¿Qué es más cruel?
¿Y para quién lo es?
11 de septiembre de 2012
cómo está la sanidad...
-¿A las 12.30 va bien?
-Si pudiera ser a primera hora como hoy, mejor.
-A primera hora no puede ser, esa franja está reservada para primeras visitas. Las revisiones empiezan a las 11.30.
-Es que pasados 6 meses desde la primera consulta la siguiente revisión vuelve a contarse como primera consulta. Si no es que Sanidad no nos paga, ¿sabes? (esto por lo bajini)
Alucinada me he quedado. ¿Qué pasa? ¿Que la Sanidad sólo permite 6 meses de revisiones por paciente? ¿Si pasados 6 meses no me he curado que me den, que no me "revisan" más? (al menos de manera gratuita)
Y cuando en la farmacia me han preguntado que si sabía a qué grupo pertenecía ya me han matao. A punto he estado de soltarle que al de los pobres.
21 de julio de 2012
manifestación del 19 de julio de 2012
La gente que en ese momento pasaba por allí siguió el mismo patrón. Unos pocos aplaudieron a la primera sirena. A estos se les unieron los que seguían detrás, haciendo el aplauso más contundente. A estos, los siguientes.
El resultado final fue una manifestación sonora de apoyo por parte de unos y de otros, de los que seguían la manifestación a pie y de quienes lo hacían, cumpliendo con su obligación, desde la barrera.
El señor que llamó a la radio no sabía por qué ese primer camión de bomberos había hecho sonar su sirena. Yo podría decir que sí, porque también estaba allí.
Yo seguía la manifestación empujando el carrito de Mario. Sergio hacía lo mismo llevando a Mateo a hombros. Al pasar frente al camión de bomberos, Mateo gritó con toda la espontaneidad que puede mostrar un niño: "¡Ninoninonino!" Un señor que nos seguía gritó a su vez hacia el camión: "La sirena, ¡que suene la sirena!". A él se unieron otros "¡La sirena!".
La sirena sonó. Mateo sonrió de oreja a oreja. Los demás aplaudimos. Y a mí reconozco que costo mucho contener las lágrimas.
No llegué a ver a los bomberos que hicieron sonar sus sirenas, pero supe que estaban allí y con nosotros. En ese momento, sentí sinceramente que lo que estábamos haciendo merecía la pena.
12 de junio de 2012
misterio en la biblioteca
Hoy me han llamado por teléfono. Han estado buscando el libro desde entonces pero no lo han encontrado, así que lo dan por perdido. No obstante, se han acercado a la librería donde adquieren los fondos con la intención de comprarlo, pero está descatalogado. Han contactado con la editorial a ver si es posible conseguir un ejemplar en alguna parte y, si se hacen con uno, me llamarán. Visto lo visto, no lo dudo.
Supongo que toda esta labor no la habrán llevado a cabo únicamente para satisfacer mi petición, sino porque les importa hacer bien su trabajo.
Con todo este rollo sólo quiero dejar constancia de que hay cosas que funcionan y que hay personas que se toman en serio su trabajo. Que quienes fastidian y crean problemas son otros, por ejemplo, los que cogen prestado "Lucas, un detective en el museo" y no lo devuelven jamás.
13 de febrero de 2012
hasta cuándo
Eso digo yo. Hasta cuándo. Hubo algunos, como la familia de mi abuela, que asumieron esos hechos como parte de lo que suponía vivir una guerra y una dictadura. Pero eso ya pasó y, en un Estado de Derecho, a quien pide Justicia hay que dársela.
28 de octubre de 2011
adiós, yayo
Me hubiera gustado que me contases tantas cosas, preguntarte tanto... Ahora te has ido y todo eso se ha ido contigo, como, poco a poco, se ha ido yendo con todos. No fuiste un abuelo en exceso cariñoso, pero me apena tu marcha. Por lo que significa, más allá del vínculo familiar, y porque, a tu manera, me hiciste saber que me querías.
No ha sido una marcha fácil; ha llegado poco a poco, se ha impuesto minándote durante años, aislándote en ti mismo y de nosotros. Sin embargo, lo que más me entristece es saber que te has ido desencantado con el mundo en el que nos dejas y con una pregunta constante en tu cabeza: "¿Para qué luchamos, para qué murió tanta gente, si, al final, no ha cambiado nada?". Quisiera creer que no es así, yayo, que tu lucha sirvió de algo, pero necesito que alguien, de una vez por todas, me lo demuestre.
11 de septiembre de 2011
10 años desde el 11-S
Hace diez años, esta imagen dejó de existir. El ataque a las Torres Gemelas, su caída y la situación que se vivió después en la ciudad de Nueva York y, por extensión, en el resto del mundo, como un gran tsunami seco que nos arrastró a todos, son unas de las imágenes y momentos que más grabados se han quedado en mi memoria y, supongo, que en la de todos aquellos que tuvieron la posibilidad de vivirlos como espectadores de algún modo.El 11 de septiembre de 2001, alrededor de las 3 de la tarde hora española, yo estaba sentada en el sofá de la casa de mis padres, por entonces todavía mi casa, viendo el Telediario. No recuerdo porqué pero estaba sola. Ana Blanco presentaba el informativo. En Antena 3 hacía lo propio Matías Prats. Lo sé porque, al enterarme de la noticia, cambié a este canal quizás para intentar confirmar que lo que contaba Ana Blanco no podía estar sucediendo en realidad. Pero sucedía. Ahí, delante de mis ojos, en ese mismo instante. Recuerdo que me encogí sobre el sofá agarrada a un cojín y lloré. Mucho. Constantemente. Pero sin apartar la vista del televisor ni un solo instante. Sabía que lo que estaba viendo era real, pero algo dentro de mí me obligaba a no creérmelo. Supongo que era algo así como un instinto de supervivencia, una voluntad de mantener la inocencia y la fe en el ser humano, de no permitirme ver ese lado cruel y sádico de las personas. Porque enseguida supimos que eso había sido obra de personas como nosotros. No fue la Naturaleza, no fue la mala suerte, no fue un error desafortunado. Fuimos nosotros. Ya había tenido esa sensación otras veces, ante otras situaciones trágicas, pero nunca con esa intensidad.
No sé cuánto tiempo pasó hasta que decidí a llamar a mi pareja. Estaba de vacaciones con su familia en el extranjero y no sabía si se habría enterado. Además, habían cerrado el espacio aéreo y por lo tanto su regreso, a los pocos días, también estaba en duda. Sí se habían enterado. Creo que viendo las televisión en una cafetería. Hablamos un poco y quedamos en seguir en contacto. No quería perder detalle de lo que estaba sucediendo ante mis ojos pero tenía hora para la peluquería a las seis de la tarde y tenía que marcharme. Yo, que voy a la peluquería como mucho un par de veces al año, justo tenía hora ese día. Podía no haber ido, y me lo planteé, pero la cita me la había pedido mi suegra casi como un favor en una peluquería en la que hay días de espera y, no sé si por mi sentido de la responsabilidad o porqué, pensé que no podía hacer quedar mal a mi suegra y dar plantón al peluquero. Soberana tontería, lo sé, pero en ese momento, ante semejante tragedia, este conflicto cotidiano y banal ganó la partida. No se me pasó por la cabeza que, quizás, el peluquero estuviera tan absorbido por el acontecimiento como yo y que acudir a nuestra cita pudiera fastidiarle tanto a él como a mí. Simplemente pensé que tenía un compromiso y que debía cumplir con él. Es posible que, de nuevo, fuese un mecanismo de defensa. La necesidad de agarrarme a la vida cotidiana para evadirme un poco de tanta barbarie. No lo sé. Fui a la peluquería, donde, por supuesto, no se hablaba de otra cosa, regresé a casa y volví a colocarme frente al televisor. Horas y horas, hasta que ya no pude más.
Diez años después, las imágenes de entonces siguen impactándome tanto como entonces. Las cifras siguen dándome escalofríos. Estuve en las torres años antes de la tragedia. Estuve en la Zona Cero años después. Y espero tener la oportunidad de volver.
¿un límite al fraude fiscal?
Meses han pasado desde mi última entrada. Y en estos meses, muchas cosas. La principal de ellas que ya no somos tres en casa sino cuatro. Es fácil entender entonces que mi tiempo para actualizar el blog se haya limitado bastante. A pesar de eso, el mundo ha seguido girando a mi alrededor y yo he sido consciente de sus giros, reflexionando, sorprendiéndome o indignándome a cada vuelta.
Hubieran podido ser muchas las reflexiones que me hubiera gustado recoger aquí; la que voy a comentar ahora no es, por lo tanto, la más importante ni la más interesante, probablemente, pero es la que ha llegado en un mínimo momento de relax.
Se refiere a unas declaraciones de Cayo Lara, coordinador de Izquierda Unida, que escuché recientemente. Según Lara, en la propuesta de reforma de la Constitución referente a la limitación del déficit público debería incluirse también un artículo para limitar el fraude fiscal al 0,4%.
Quizás no entienda bien la sugerencia del señor Lara pero, así de primeras, me parece una incongruencia. No creo que pueda limitarse por ley, y muchísimo menos incluir en la Carta Magna, la ejecución de un delito. Porque el fraude fiscal es un delito, si no ando yo muy despistada. Esta propuesta es algo así como decir "Señores, dejen ustedes que se cometa un delito pero en una cantidad pequeñita, una cosita que no llame mucho la atención". O "Señores, defrauden ustedes pero poquito, para no llegar al 0,4% del Producto Interior Bruto".
Por poner un ejemplo algo bárbaro, es como si se limitase el número de mujeres que pueden ser asesinadas a causa de la violencia machista a, por ejemplo, un 0,4% de la población femenina del país mayor de 18 años. Las siete primeras mujeres, hala, le salen gratis al Estado y a los asesinos; por la octava, hay que pagar. Total, siete mujeres se le pueden "despistar" a cualquiera. Pues no. Las mujeres no deberían ser asesinadas por sus maridos o parejas y el fraude fiscal debería ser cero. Ni mucho ni poco. Cero. Y la Constitución debería estar para lo que debería estar.
Fuente: Europa Press
11 de marzo de 2011
robo en un convento
Así en principio, con estos datos, lo lógico sería pensar que la sustracción ha tenido por objeto una pequeña cantidad de dinero o alguno de estos libros o pergaminos, que podrían tener su valor en el mercado. Sin embargo, si avanzamos un poco más en la noticia, la cosa da para sospechar.
Resulta que lo que los ladrones se han llevado no es ninguna de estas dos cosas, sino un millón y medio de euros en billetes de 500 que las monjas tenían repartidos en diversas bolsas de basura guardadas en un armario. Según las monjas, sus ahorros de toda la vida. Mis padres llevan ahorrando toda la vida y ya le digo yo a las monjas que no guardan un millón y medio de euros en ningún armario. Si fuera así, para rato iba a estar mi padre esperando al año que viene para jubilarse.
Así que tenemos unas monjitas que guardaban un millón y medio de euros en billetes de 500 en un armario. ¿Y de dónde habrá salido todo ese dineral? Son monjas de clausura, por lo que se supone que no han podido salir a la calle a ganarlo. Tampoco creo que la restauración de libros y pergaminos dé para tanto.
Si seguimos indagando, descubrimos que entre las 16 monjas se encuentra Isabel Guerra, conocida como "la monja pintora", cuyas obras pueden alcanzar en el mercado, y alcanzan, los 20.000 euros. Acabáramos.
Blanco y en botella. O negro y en bolsas de basura en el armario.

Fuente: "Heraldo de Aragón" (08/03/2011)
10 de febrero de 2011
sopresas en cassette
27 de enero de 2011
esto sí que es una oportunidad
20 de enero de 2011
¡Qué razón tenía María!

María Moliner (Paniza, Zaragoza, 1900 - Madrid, 1981) fue una lexicógrafa y bibliotecaria que dedicó gran parte de su vida a trabajar en su única obra: Diccionario de uso del español.
Comenzó a trabajar en él en los años cincuenta y la primera edición se publicó en 1966. Por desgracia, no pudo continuar trabajando en él porque se vio afectada por la enfermedad de Alzheimer. Posteriormente se publicaron dos ediciones más, en 1998 y en 2007, compuestas por dos volúmenes y con un cd-rom adaptado a los nuevos tiempos. Estos dos volúmenes lucen en la estantería del despacho de mi padre, que decidió comprarlos sin dudar con el importe del único premio literario (muy humilde) que ha ganado en su vida.
Gracias a María Moliner y a su diccionario, palabras típicamente aragonesas como pozal o garrampa forman parte del léxico aceptado por la Real Academia de la Lengua. Sin embargo, María Moliner nunca alcanzó su ilusión de convertirse en académica de esta institución.
En 1972, una entrevista realizada a la lexicógrafa en el diario Heraldo de Aragón se encabezaba con el siguiente titular: ¿Será María Moliner la primera mujer que entre en la Academia? El motivo era que su nombre había sido propuesto como candidato por Rafael Lapesa y Pedro Laín Entrago para ocupar el sillón B de la institución. Ante esta posibilidad, María Moliner declaraba:
Sí, mi biografía es muy escueta en cuanto a que mi único mérito es mi diccionario. Es decir, yo no tengo ninguna obra que se pueda añadir a esa para hacer una larga lista que contribuya a acreditar mi entrada en la Academia. (…) Mi obra es limpiamente el diccionario.
Sin embargo, finalmente sería un hombre, Emilio Alarcos Llorach, quien se sentaría en él. Tras esta elección, María Moliner hizo una de sus declaraciones más conocidas:
Desde luego es una cosa indicada que un filósofo entre en la Academia y yo ya me echo fuera, pero si ese diccionario lo hubiera escrito un hombre, diría: «¡Pero y ese hombre, cómo no está en la Academia!».
¡Y qué razón tenía María! Desde su creación en 1713, y con la excepción de María Isidra de Guzmán, primera mujer doctora por la Universidad de Alcalá, que fue admitida en 1784 como académica honoraria aunque sólo dio su discurso de agradecimiento, ninguna mujer ocuparía un sillón en la Real Academia Española hasta 1978, año en el que Carmen Conde fue admitida para ocupar el sillón K.
Si María Moliner hoy siguiera con nosotros, espero sinceramente que alguien le concediera un sillón.





